Las Perseidas parecen irradiar desde la constelación de Perseo, lo cual le da su nombre a la lluvia. Los meteoros son diminutas partículas de restos cometarios que se queman en la atmósfera superior.
La mejor visibilidad es después de la medianoche, bajo un cielo oscuro, lejos de las luces de la ciudad, con el radiante en lo alto del cielo.